viernes, 17 de noviembre de 2017

LA ESCULTRA ROMANA. EL RETRATO Y EL RELIEVE HISTÓRICO

1) Caracteres generales.

Las influencias del arte romano son: 

- Las culturas itálicas primitivas.
- El arte etrusco.
- El arte griego.

La escultura fue más dependiente de la griega que la arquitectura (en idealización, canon, etc.). Pero hay una excepción en el retrato, pues la tradición etrusca de representar vivamente a los muertos se conservó a través de las mascarillas de cera que los romanos guardaban de sus antepasados; así este interés por el realismo, tan opuesto al idealismo griego, es la mayor singularidad de la escultura romana. También se manifiesta esta influencia en su interés por la Historia, e incluso por lo anecdótico (inspirados en los rótuli, libros de carácter narrativo). El influjo griego se manifiesta, sobre todo, en el sentido de la idealización del retrato que se centra en círculos elegantes y vinculados al poder.

Los materiales: Los escultores romanos trabajaron principalmente el mármol (muy abundante en Italia), también se fundieron muchas esculturas en bronce (desde estatuillas a obras gigantescas). Pero puede decirse que todos los materiales fueron tallados por los romanos: desde la madera a las piedras más duras y ricas. En cuanto a la técnica, se sirvieron del trépano para las labores más profundas. El tema predilecto de la escultura romana va a ser el hombre, pero como ciudadano, no idealizado como héroe (tal y como se le representa en Grecia). El hombre aparece concebido en función de su categoría social. No se interesan apenas por la belleza del cuerpo humano. Por esta razón, el artista no es creador de formas e ideales, sino que es un funcionario que hace estatuas no para lucir su estilo, sino para honrar a las autoridades; así en las escultura no se admira al artista, sino a los gobernantes. Toda la estatuaria nos habla de la grandeza política de Roma, de ahí el anonimato de los artistas. La escultura romana destaca en el retrato y en el relieve histórico. También al difundirse el rito de inhumación de cadáveres, los romanos siguieron la tradición etrusca de los sarcófagos. Éstos se adosan a las paredes, decorando los tres frentes que resultan visibles. Se representaban temas religiosos con significado mortuorio, haciéndose una talla honda. Se labran generalmente en mármol, e un solo bloque, pese a lo cual algunos tienen un tamaño gigantesco. También hay que contar la decoración arquitectónica, predominando los temas de carácter botánico (róleos, guirnaldas, palmetas, etc.) de origen helenístico, pero ejecutados en una talla finísima que evoluciona hasta formas más plásticas y abultadas. También las labores escultóricas afectaban al mobiliario. La escultura animalística romana nos ofrece obras de gran realismo, esculpiéndose la fauna más variada de tierra y mar, en los materiales que más parecido guardaban con el animal representado.

2) Principales géneros escultóricos romanos.

2.1) El retrato.

Es más realista que el griego. Recibe influencias del período helenístico, del retrato etrusco y de las “imagines maiorum” (mascarillas de cera de los difuntos que se guardaban en el vestíbulo de la casa en recuerdo de los antepasados y que a veces servía de modelo para un retrato post mortem): las tres favorecieron el desarrollo del retrato romano realista, que es el género preferido en Roma. Se cultiva de cuerpo entero, de pie, sedente (propio de la mujer) y ecuestre (prerrogativa imperial) o sólo de la parte superior del cuerpo (busto). Hasta tiempos de Augusto el busto sólo comprende hasta el cuello. En el siglo I se va alargando hasta comprender ya parte del pecho y los hombros. A fines de la centuria siguiente se esculpen ya bustos de media figura. Aunque hoy los vemos monocromos, los retratos romanos se policroman hasta el siglo II. Al imponerse desde esa fecha la monocromía y quedar el globo del ojo en blanco, se inicia la costumbre de rehundir la parte de la pupila. En general, los emperadores aparecen ataviados de diversas maneras: con la armadura de guerrero (imagen toracata, como el Augusto de Prima Porta) o con la toga de los patricios (imagen togata, como el Augusto de Vía Labicana, o el que hay en el Teatro Romano, encontrado en las inmediaciones del foro), o semidesnudos (como esculturas semidivinizadas). En la época republicana son retratos de tono fuerte, enérgico y decidido. El interés se centra en la cabeza, con pelo corto, muy plano de talla, casi sin peinar y sobre todo en la cara: sin ocultar los defectos, de gran realismo, reproduciendo arrugas y expresiones severas. Destacan los retratos de César y el grupo Barberini. Luego, el papel predominante que en la vida romana desempeña el emperador tiene su inmediato reflejo en el retrato. En la época de Augusto se impone la moda griega con un realismo distinto del de la época republicana, se evitan los defectos y surge cierta idealización que no impide recoger los rasgos faciales distintivos, llegándose incluso a la representación divinizada de emperadores: el idealismo no es esteticista, sino que busca un interés político.

AUGUSTO DE PRIMA PORTA (libro).  En época flavia se vuelve a la sinceridad y al realismo republicano, llegando el retratado a tener un aspecto descuidado. El retrato de busto se amplía hasta el pecho y tienen un movimiento lateral de cabeza, abandonando el frontalismo. En época de Adriano renace la idealización griega con innovaciones: la aparición de la barba, la incisión de las pupilas y el iris que proporciona gran expresividad a los retratos y la prolongación del busto más allá de los pectorales. Destacan los retratos del emperador y los de Antinoo. En la época de los Antoninos, la barba aumenta de tamaño y al mismo tiempo la cabellera e hace más rígida y voluminosa con mayores efectos de claroscuro (retrato de Cómodo). Destaca el retrato ecuestre de Marco Aurelio (libro), en bronce, con rostro poco expresivo y melancólico (poco adecuado pues aparece pisando a un bárbaro). Durante el siglo III comienza la decadencia del retrato aunque se continúe la tendencia marcada por los Antoninos. Desde la segunda mitad del siglo se evoluciona hacia la deshumanización y el anticlasicismo, mostrando rigidez, como en el de Constantino. En la época postconstantiniana los retratos se alejan de la realidad, preludiando la estilización y el hieratismo bizantino (retrato de los Tetrarcas). De las emperatrices existen hermosos retratos y se aprecia la evolución del estilo a través del tiempo, sobre todo en el peinado, que evoluciona de la sencillez al recargamiento.

2.2) El relieve histórico.

Se debe al deseo de eternizar en piedra los triunfos guerreros para que el pueblo los admire. Su origen procede de oriente (ya se cultivaba en Mesopotamia). Técnicamente considerado, este relieve romano es de tipo pictórico pues busca efectos de perspectiva. Las composiciones alcanzan un grado de densidad elevado concediéndole mucha importancia al paisaje y a lo pintoresco. El sentido narrativo es el que marca la composición.

De las obras más importantes destacan: 

- En época republicana el de Domicio Enobarbo.
- En la de Augusto destacan los del Ara Pacis.  RELIEVES DEL ARA PACIS (libro).
- En la de los Flavios los relieves del Arco de Tito. Hay dos relieves en el intradós representando el desfile de los soldados con el botín de guerra (el candelabro de siete brazos) y la entrada triunfal del emperador en una cuadriga. La sensación de profundidad está más conseguida que en el Ara Pacis, con más planos y buscando efectos de claroscuro. 
- En el siglo II sobresalen los de la Columna Trajana y los del Arco de Trajano en Benevento. 


RELIEVES DE LA COLUMNA TRAJANA: La columna tenía más de 40 metros, 34 de ellos en el fuste decorado. Estuvo policromado y se situó en el centro del foro Trajano diseñado, según parece, por Apolodoro de Damasco. Se erigió para custodiar en su basamento una urna de oro con las cenizas del emperador. Esta obra representa en un relieve continuo de más de 200 metros, desarrollado en forma helicoidal en el fuste la campaña del emperador Trajano contra los dacios. Narra distintos momentos y se han de leer de abajo a arriba: desde que las tropas del emperador cruzan el Danubio, pasando por la construcción del campamento, la batalla, hasta el suicidio del caudillo dacio Decébalo. La estructura de la obra se inspira en unos libros antiguos de época republicana, los rótuli, que se ilustraban de forma descriptiva. Los relieves se desarrollan también de forma continua, sin facetar, a modo de secuencias cinematográficas desde la base hasta el capitel. Se combina distintas gradaciones del releve para dar sensación de profundidad (schiacciatto). Prevalece una combinación de perspectivas, que supedita lo real a lo informativo: si ha de representar un campamento, lo representa de perfil para ver la empalizada y de un punto de vista más alto para ver dentro a los soldados. Todos las vestimentas y armas aparecen representadas con minuciosidad.

miércoles, 15 de noviembre de 2017


ARTE ROMANO: ARQUITECTURA, CIUDAD Y PRINCIPALES TIPOLOGÍAS ARQUITECTÓNICAS.

El arte romano suele dividirse en dos periodos: el Republicano (siglos III-I a. C.) y el Imperial (siglos I a. C. a V d. C.).
Las manifestaciones artísticas romanas evolucionan a partir de la asimilación de las herencias etrusca y griega, así como de la helenística del Próximo Oriente y Egipto. Sin embargo, en el siglo II a. C. ya existe un arte propiamente romano. Durante los 500 años siguientes, en el marco de un rico intercambio entre la metrópolis y las ciudades periféricas, se llevará a cabo un proceso de uniformidad o “romanización”, que dará lugar al primer arte de ámbito europeo.

  1. LA ARQUITECTURA

La arquitectura fue el arte que mejor expresó el carácter romano y el mejor instrumento de romanización del Imperio. Los romanos lo utilizaron como un símbolo del Estado a través del cual mostraban su poder y conmemoraban sus victorias. Su mentalidad práctica daba prioridad a los aspectos funcionales (edificios eminentemente PRÁCTICOS) frente a los estéticos: creaban una tipología de edificios que respondía perfectamente a las necesidades de una sociedad compleja y evolucionada como la suya. La característica esencial de la arquitectura romana es, sobre todo, su racionalidad y funcionalidad. Los romanos eran excelentes constructores e ingenieros.

Su evolución y variedad regional fueron relativamente pequeñas, presentando gran uniformidad debido al apego a principios más o menos estables fijados por el veronés Vitruvio en el siglo I d. de C.

A la arquitectura arquitrabada de los griegos, la romana incorpora, de manera constante, el arco y la bóveda de raigambre etrusca. Las bóvedas empleadas fueron principalmente la cupuliforme, la de medio cañón, de horno y la de arista.
Su arquitectura tendía hacia formas colosales y grandiosas, y utilizaron gran variedad de plantas.
Los materiales empleados fueron básicamente la sillería pétrea, la mampostería, el ladrillo, en combinación frecuente con argamasa de hormigón. Los romanos inventaron el opus caementicium, una mezcla de piedras pequeñas, grava, arena, cemento o cal, con agua como aglutinante, equiparable al hormigón actual. El opus caementicium permitió cubrir espacios enormes con grandes arcos y bóvedas, y, además, trabajar con rapidez. En su origen, los muros estaban recubiertos con piedra de toba y de travertino. El ladrillo acabó sustituyendo a la piedra, ya que resultaba más económico, y se pintaba con estuco. El mármol, importado desde todos los confines del Imperio, se utilizó a partir del siglo II a. C., al principio para las columnas y, más adelante, como revestimiento de lujo de todo tipo de superficies.
Aunque los romanos emplearon los clásicos órdenes arquitectónicos griegos, los usaron con mayor libertad. En las grandes fachadas superponen los diversos órdenes.


  1. LA CIUDAD ROMANA


Las ciudades conformaron la estructura civil y social de la civilización romana: se centralizaba el comercio, se relacionaban los distintos pueblos conquistados, y, en general se controlaba a la población.


El diseño urbano de las ciudades romanas procede de la organización de los campamentos militares romanos, y sigue unas pautas necesarias para el correcto funcionamiento de los servicios públicos y militares.
Básicamente, la ciudad romana está compuesta por una serie de módulos iguales, distribuidos ordenadamente -paralelos y equidistantes- y separados por calles. Entre todos forman un conjunto de diseño rectangular que está rodeado por una muralla perimetral con torres de vigilancia. Todas las calles son iguales, excepto dos: la que va del norte a al sur -kardo maximus- y la que va del este al oeste -decumanus-, que son más anchas y que terminan en las únicas cuatro puertas que tiene la muralla. En el cruce de estas dos calles se ubican el foro de la ciudad y el mercado. Con estos módulos se diseñan los edificios públicos, el anfiteatro -dos módulos de largo y uno y medio de ancho-, el teatro -un módulo-, el mercado -un módulo-, el conjunto del foro -dos módulos-, etc. Estas normas urbanísticas se desarrollan durante casi 10 siglos, creando las distintas ciudades. Dentro de las ciudades, los tipos de vivienda se dividían en: casa, domus, la insula y la villa. También existieron las casae o viviendas de esclavos y clases bajas, que por sus precarios sistemas de construcción, hoy han desaparecido. Además aparecieron grandes edificios comunitarios como las basílicas, las termas y los importantes conjuntos socio culturales y religiosos llamados foros.


  1. TIPOLOGÍAS. ARQUITECTURA CIVIL Y RELIGIOSA.

    3.1) LA ARQUITECTURA RELIGIOSA. EL TEMPLO ROMANO.
     
    La religiosidad romana, al igual que la griega, estaba basada en una compleja mitología jerarquizada, llena de divinidades (muchas de ellas provenientes del Olimpo griego) y de las sociedades orientales conquistadas. Este hecho favoreció el sincretismo religioso, rasgo distintivo de a civilización romana hasta la conversión del estado romano al cristianismo. Además era una religiosidad doméstica, con dioses familiares (manes, lares y penates) a los que se ofrecían gestos de respeto, dones y plegarias. El mismo emperador, como Pontifex Máximus, ejercía de intermediario entre el Estado y los dioses.

    El MODELO DE TEMPLO ROMANO sigue el planteamiento general griego, aunque con modificaciones:

    - Hay un sólo pórtico con columnas, que forma la fachada y única entrada al edificio.
    - Suele ser pseudoperíptero. Es decir, las columnas circundantes están adosadas a los muros laterales y posteriores de la cella.
    - Posee la triple cella etrusca (dedicadas a Juno, Júpiter y Minerva), que es maciza y completamente cerrada por intercolumnios ciegos.
    - Las gradas del templo griego son sustituidas por un alto podium, que se prolonga en la fachada principal a través de una escalinata de acceso.
    - Novedades en las cubiertas: utilización de bóvedas y cúpulas.



    Algunos ejemplos: templo de “La Fortuna Viril” (s. I a de C.), Roma; la “Maison Carrée”, de Nimes (Francia) (19-22 a de C.).


    También es frecuente el TEMPLO DE PLANTA CIRCULAR, derivado del “THOLOS” helenístico, como el “Templo de Vesta (142 a de C.), en Roma. Dentro de esta modalidad y ya en época imperial, destaca EL PANTEÓN DE AGRIPA (27 a de C., muy reformado por Adriano, s. II), una de las cimas de la arquitectura romana. ( NOTA: Ver análisis específico de este templo en el libro de texto, ya que es la obra capital de la arquitectura imperial romana.)



    3.2) LA ARQUITECTURA CIVIL.

     
    El genio arquitectónico romano tiene su máxima expresión en las obras, espacios y monumentos públicos que, como las BASÍLICAS, TERMAS, TEATROS, ANFITEATROS, ARCOS DE TRIUNFO, etc., se agrupaban alrededor del FORO de la ciudad, constituyendo impresionantes y grandiosos conjuntos monumentales insertados dentro de la trama urbana.

    - LOS EDIFICIOS PÚBLICOS: LA BASÍLICA Y LAS TERMAS. 


    La Basílica era un edificio de carácter administrativo y comercial. Era la sede de la administración de justicia, centro de reunión para las relaciones comerciales y los negocios, y lugar de encuentro. El modelo procede de la Grecia helenística: tiene planta rectangular y consta de una nave central (con vanos en la parte superior para facilitar la iluminación del recinto) y dos laterales de menor altura y más estrechas, separadas por columnatas. El muro del fondo tiene forma semicircular (ábside). La cubierta de este edificio era de bóveda de cañón. Ejemplo es la BASÍLICA DE MAJENCIO, en Roma (s. IV).
    Las Termas (BAÑOS PÚBLICOS Y LUGARES DE REUNIÓN) son edificios concebidos para el aseo de los ciudadanos y su esparcimiento. De la sencillez de la sala de baño inicial, pronto se pasó a la monumentalidad y variedad de servicios (Bibliotecas, salas de masajes, salas de juegos, etc.) de la época imperial. Solían tener varias salas de baño: frigidarium (agua fría), tepidarium (agua caliente), caldarium (sala de vapor) y apodyterium (vestuarios). Se trataba de construcciones de hormigón, revestidas de mármol, de grandes proporciones. Estaban cubiertas por bóvedas semiesféricas y de aristas. Ejemplo son las Termas de Caracalla en Roma (s. III).

    - LOS EDIFICIOS PARA LA DIVERSIÓN Y EL ESPECTÁCULO.

    EL TEATRO
    Edificio de origen helenístico (sigue, por tanto, el modelo griego), el teatro romano se diferencia del griego en que no se excavaba en la ladera de una colina, sino que se construía exento, primero en piedra y, posteriormente, en ladrillo. El espacio que quedaba detrás de las gradas era aprovechado para la construcción de galerías y vomitorios que permitían la comunicación con las distintas zonas del teatro y facilitaban su rápida evacuación o desalojo. Estas galerías era cubiertas con bóvedas anulares debido a su trazado. Por otra parte, la “Orquestra” se redujo a un semicírculo, dada la menor importancia que el coro tenía en las representaciones teatrales latinas. La escena, o gran telón de fondo, acabó construyéndose en tres cuerpos adintelados con rica decoración de columnas y estatuas. Algunos ejemplos: “Teatro romano de Mérida”, “Teatro Marcelo de Roma”, etc.

    EL ANFITEATRO Es un edificio de creación romana. Es la fusión de dos teatros. Se dedicaba a los espectáculos de lucha y fieras. Solía tener planta elíptica o circular, rodeada de graderíos, para facilitar la contemplación del espectáculo desde cualquier ángulo. Se construye exento o aprovechando una colina para excavar parte de las gradas. El espectáculo discurre en la arena, bajo la cual existía una compleja red de corredores, establos y dependencias para el servicio propio del anfiteatro.

    El ejemplo más importante es el llamado “Coliseo” (o anfiteatro flavio), mandado edificar por el emperador Vespasiano e inaugurado por Tito en el año 80. Tiene capacidad para 50.000 espectadores. Emplea a bóveda de arista y arcos de refuerzo de ladrillo, dispuestos a trechos en la bóveda de hormigón. Su trascendencia para la arquitectura es enorme: los edificios para los grandes espectáculos de masas contemporáneos (plazas de toros, estadios de fútbol, etc.) siguen el modelo romano
    .
    EL CIRCO Este edificio diseñado para las carreras de carros, caballos y competiciones atléticas, es una adaptación del estadio griego. Su planta es estrecha y alargada, y está recorrido longitudinalmente por una espina o muro que divide el espacio en dos.
    La mayoría de los circos romanos se han perdido, aunque en Roma el llamado “Circo Máximo”.

    - LOS MONUMENTOS CONMEMORATIVOS: EL ARCO DE TRIUNFO Y LA COLUMNA. 


    Son hijos del deseo de gloria terrena del pueblo romano. Sirven para testimoniar la grandeza de su imperio y las hazañas de sus emperadores y generales. Solían situarse en el Foro, en el cruce de calzadas u otros lugares importantes. Se trata, pues, de una arquitectura propagandística.


    EL ARCO DE TRIUNFO Tiene forma de puerta de ciudad, aislada del resto de la muralla. Se trata de un ingreso monumental. Puede ser de un solo vano, de dos, tres o más. En ocasiones tiene planta cuadrada.
    Este modelo arquitectónico combina el arco y elementos adintelados (entablamento), con profusión de elementos decorativos como columnas de orden corintio y relieves que narran las hazañas del personaje a quien el arco honra. La mayoría fueron construidos en piedra o mármol y son más de 100 los arcos de triunfo que han llegado hasta nosotros. Como ejemplos más destacables: “Arco de Tito”, “Arco de Septimio Severo”, “Arco de Constantino”, todos ellos en Roma.


    LA COLUMNA CONMEMORATIVA Construcción de invención romana, tiene la misma finalidad y ubicación que el arco de triunfo. Su fuste está recorrido por relieves históricos dispuestos de forma helicoidal, y en la parte superior aparece la estatua del emperador realizada en bronce. Los ejemplos más importantes son: la Columna de Trajano, en Roma, y la de Marco Aurelio, también en Roma.


    - LA ARQUITECTURA FUNERARIA: LAS TUMBAS. 

    En Roma coexisten dos prácticas funerarias: la inhumación y la incineración. En el último caso se suelen excavar unas galerías y en sus paredes se abren nichos para depositar las urnas con las cenizas. La práctica de la inhumación requiere la existencia de sepulcros que en Roma adquieren formas variadas: en forma de templo, de torre, de pirámide o circular. Destaca, a modo de ejemplo, el Mausoleo de Adriano de forma circular.

    - LAS OBRAS PÚBLICAS DE INGENIERÍA: PUENTES, ACUDECTOS, PANTANOS, CALZADAS.

    Se trata de obras de carácter militar y comercial, la infraestructura necesaria para el desarrollo económico y la dominación militar del imperio. El principal instrumento de la romanización. Demuestran el genio romano en tareas constructivas, su talento como ingenieros. La mayoría de ellas siguen en uso o su trazado, como en el caso de las calzadas, ha sido aprovechado para la construcción de las modernas redes de carreteras.


    - LA ARQUITECTURA DOMÉSTICA: LA CASA ROMANA. 

    La casa popular o de alquiler suele tener tres o cuatro alturas y en ella viven varias familias, son las denominadas “ínsula”. La casa de las familias ricas es de una sola planta (Domus) y sus dependencias más importantes son: el patio (atrium), alrededor del cual se encuentran las habitaciones (cubiculi) y el comedor (tablinum).
    Tenían jardín o huerto al afondo. E
    Esta casa sufre algunas modificaciones a partir del siglo II a de C., debido a la influencia griega.
    El patio se rodea de columnas (peristilo) y se hace descubierto, en su parte central se sitúa el “impluvium” que recoge las aguas de lluvia. Además de estos modelos destacan los palacios, concebidos como verdaderas ciudades, al servicio de los emperadores.








lunes, 13 de noviembre de 2017


EL HELENISMO


1) CONTEXTO HISTÓRICO:

El periodo comprendido entre la muerte de Alejandro Magno (323 a. C.), que había extendido el dominio griego por el norte de África y Oriente Medio y la conquista romana (batalla den Accio, 31 a.C.), se conoce convencionalmente como helenismo. Se trata de una cultura de transición entre la Grecia Clásica y la romana. La conquista de Oriente por Alejandro Magno, dio posibilidad a los artistas de ampliar su panorama en cuanto a temas y personajes étnicos diferentes a los acostumbrados en la Grecia clásica.

Alejandro Magno, además, representa un hito de la pintura helenística. Consciente del poder propagandístico del arte, controló la reproducción de su efigie y sólo autorizó para ello a tres artistas en escultura, orfebrería y pintura. El pintor elegido fue Apeles, todo un mito para la profesión pictórica. Artistas de siglos posteriores siempre han usado su leyenda como ejemplo de la dignidad de su profesión, puesto que era el favorito del emperador Alejandro, que visitaba su taller y se sometía a los dictados del artista.

2) CARACTERÍSTICAS GENERALES:

En la época helenística la cultura y el arte reflejaron las ideas del filósofo Aristóteles, que valoraba las experiencias del hombre obtenidas a través de los sentidos, utilizados para el conocimiento de la realidad y de sí mismo.

Esta forma de pensar influyó notablemente en las artes visuales, que dejaron de basarse en modelos ideales para hacerlo en modelos más naturalistas de acuerdo con la perfección directa de la realidad. Por ello, los artistas se ocuparon de todos los aspectos de la figura humana.

Sobresalieron obras de dimensiones superiores a las naturales, en comparación a las proporciones establecidas en el período clásico. A ello hay que añadir la abundancia decorativa y ornamental de los grandes monumentos, como por ejemplo “el Altar de Zeus en Pérgamo”. Destaca por tanto la monumentalidad, presente en obras tan destacables como “ El Coloso de Rodas”.

3) LA CIUDAD HELENíSTICA:

Frente a las desordenadas y mal pavimentadas ciudades clásicas griegas, las ciudades helenísticas fueron diseñadas de acuerdo a un plan geométrico con formas regulares, algunas de forma circular, con un centro del que irradiaban calles enlazadas entre sí por círculos concéntricos.

4) ARQUITECTURA Y DECORACIÓN DE VASIJAS:

Prefirieron el uso de los elementos decorativos del orden corintio. De este complicado estilo helenístico surgieron nuevos tipos arquitectónicos, como gimnasios y edificios para el Senado, profusamente decorados. Los reyes helenísticos construyeron pórticos, bibliotecas, teatros y arcos de triunfo. De esta etapa destacan el “Tholos de Delfos” y el “Teatro de Epidauro”.

Además éste fue el período de las grandes vasijas de lujo, decoradas con cierto barroquismo en el dibujo hasta principios del siglo II a.C., cuando se sustituyeron las pinturas por los relieves en color negro o rojo.

5) LA ESCULTURA HELENíSTICA:

Las grandes manifestaciones artísticas del Helenismo se dieron en escultura. Se agudizan las tendencias aparecidas en el siglo IV. Las figuras fueron tan ideales como en el período anterior, pero su pose era más distendida e indolente. Aparecieron los retratos de personajes convertidos en héroes. La estructura dinámica que producía una sensación de inestabilidad, reflejada en las formas dramáticas y apasionadas, en el dinamismo de las expresiones por el deseo de lograr estados anímicos y el interés de reflejar la anatomía y expresión dramática causada, hicieron que se acentuaran las torsiones de las figuras, la tensión muscular y el claroscuro del modelado, al tiempo que los rostros expresaban sus sentimientos, ya fueran de alegría, placidez, angustia o dolor. Uno de los varios centros de poder de ese territorio vasto pero muy fragmentado, que tenía como vínculo la lengua griega, fue el reino de Pérgamo, de donde procede el “Galo moribundo”, guerrero derrotado que yace junto a sus armas, y los relieves del “Altar de Zeus”, un prodigioso tumulto de figuras, que representa el triunfo de Zeus y Atenas sobre los gigantes, metáfora del enfrentamiento de los griegos y los bárbaros. Al periodo helenístico le corresponden también algunas de las estatuas más famosas de la Antigüedad, como la “Victoria de Samotracia”, el “Laoconte y sus hijos” y la “Venus de Milo”, admiradas y recreadas desde su descubrimiento.

lunes, 6 de noviembre de 2017

LISIPO Y SU CANON
                                                                      
                                                                                      
http://3.bp.blogspot.com/-IIB9jZbTw_I/VOlaPxg9AXI/AAAAAAAAAYk/BNBj22T0fJs/s1600/Canon%2Bde%2Blas%2B8%2Bcabezas.%2BApoxyomenos%2Bde%2BLisipo..jpg
(Sicione, h. 390 a. C.-activo desde antes de 368 a. C. hasta 318 a. C.). Escultor griego. Tercera gran figura de la escultura griega del siglo IV a. C., junto a Scopas y Praxiteles. Trata de nuevo los temas atléticos de Mirón y Policleto. En Apoxiomenos, ( "el que se quita el aceite"), representa a un joven rascándose la arena después de la competición. Es su obra más característica, y confirió un nuevo canon al cuerpo masculino ( según el cual la cabeza debía ser 1/8 del cuerpo y no 1/7 como postuló Policleto ), cuyas proporciones pueden relacionarse con la creciente esbeltez y gracilidad de las columnas a partir de mitad del siglo V a. C. Frente al canon de Policleto propone una cabeza más pequeña, el torso y los miembros más esbeltos, largos y flexibles y una musculación menos marcada. Su estilo evoluciona gradualmente en el sentido de un mayor naturalismo y se considera que su escultura marcó la transición entre el arte clásico y el helenismo. Su producción, muy copiosa -las fuentes de la Antigüedad la cifran en más de mil quinientas obras-, se expandió por todo el mundo griego, si bien nada ha llegado hasta nosotros y solo se conoce por copias de época romana. Retratista de gran prestigio, fue elegido escultor de la corte de Filipo II y de su hijo, Alejandro Magno. Se cree que realizó diversos bustos del monarca y de su séquito, pero ninguno de los conservados se puede atribuir a él con seguridad.

EL APOXIÓMENO:

Representa a un atleta joven, de pie y desnudo que, tras competir, se quita el polvo con la strigilis ( especie de raedera). La escultura inclina y gira ligeramente la cabeza para mirar a lo lejos. Eleva los brazos casi a la altura de los hombros y con la mano izquierda desliza el strigilis por la parte anterior del brazo derecho, que porta un dado. Ambos brazos están tensos, pero uno se dobla mientras el otro está estirado hacia delante. La figura se apoya, en primer término, sobre la pierna izquierda, pero la otra no está relajada y situada hacia atrás como era habitual, sino que se desplaza hacia la derecha y contribuye a sustentar la estatua. El cuerpo aún está sometido a la frontalidad, pero el brazo extendido invita a girar en torno a él y ofrece, de esta manera, múltiples visiones. La esbeltez de la figura es fruto de la aplicación del nuevo canon de proporciones ideales propuesto por Lisipo. El original en bronce del Apoxiómeno se conservó mucho tiempo en las termas de Agripa en Roma.

Otras obras destacables de Lisipo fueron:

- "Heracles Farnesio" (Museo Arqueológico de Nápoles). La copia romana mide 3,17 mt. Apoya el cuerpo en un tronco del que cuelga también la cabeza de un león. Está completamente desnudo, y Lisipo hace uno de los más trabajados tratamientos anatómicos de su escultura. La figura aparece barbada, igual que en el caso anterior. Museo Arqueológico de Nápoles.

- Retrato de Alejandro Magno 

- "Ares Ludovisi" Museo de las Termas, Roma
                     



 PRAXÍTELES


Se considera junto con Lisipo y Escopas representante del Segundo Clasicismo Griego.
Se sabe poco de la vida de Praxíteles, pero su obra tiene caracteres inconfundibles. Es uno de los escultores que prefiere el trabajo sobre mármol. Da a sus esculturas expresividad mediante una ligera sonrisa. Intelectual, sensual y refinado.

Estas son algunas de sus obras más importantes:
"El Apolo Sauróctono" (340 a. Cto), copia romana en mármol del original. Mide 1,83 mt. de altura. Trata la anatomía de forma suave y natural, con menos rigidez que los autores del siglo V a. Cto, así como el rostro al que da mayor expresividad, y el cabello que está mucho más trabajado. Libera una de las piernas del peso u lo traslada a la otra, normalmente la pierna izquierda, creando así una curvatura de cadera que curiosamente va en sentido contrario a la pierna sobre la que descansa el peso, es lo que se llama la Curva Praxiteliana. Al realizar este juego de contrapesos, necesita un punto de apoyo extra, para ello coloca un tronco de árbol, al igual que hará en otras esculturas. Sus temas más recurridos fueron las divinidades juveniles (Eros, Afrodita, Artemisa, Hermes, etc.) y los sátiros. En la imagen un Apolo de rostro juvenil en una actitud ensimismada que lo aleja del espectador.

 

 "Hermes y Dionisios niño" (350-330 a. Cto.), es la obra más conocida y copiada de Praxíteles, y la encontrada en Olimpia se considera como la original, aunque ahora se sabe que no lo es ya que se fechó en el siglo I d. Cto. Marca mucho la curva Praxiteliana en el cuerpo del Hermes. Mide 2,13 mt. de altura. 

"El Sátiro en Reposo", fue muy copiado en época romana para decorar los jardines de las villas. Tiene el tratamiento anatómico más suave.

 "La Afrodita de Cnido" (350 a. Cto.). Ha llegado en copia romana. Mide 2,15 mt. de altura. Fue encargada por los habitantes de la ciudad de Cnido. Es uno de los primeros desnudos integrales femeninos de la escultura exenta griega. Trata manto y pelo de forma natural. Tiene la curva praxiteliana. Fue un escándalo en su época al representar a una diosa como si fuera una simple mortal, sin sus atributos divinos. Vemos la copia de la ’Venus de Cnido’ de Primaticcio (hacia 1540). El escultor de Bolonia Primaticcio creó en el siglo XVI una ’Afrodita de Cnido’ que circuló con la firma del genio de Atenas. Este hecho contribuyó a agravar la confusión sobre la autenticidad de las obras atribuidas al ateniense. Primaticcio hizo traer vaciados en yeso de ilustres esculturas de la Antigüedad, entre ellas el ’Laoconte’, la ’Ariadna’ y la ’Venus de Cnido’ de Praxíteles, que comenzaron a ser estudiadas y conocidas en esa época.
   



SCOPAS 

Escultor griego. Junto con Praxíteles y Lisipo, se le considera la tercera gran figura de la escultura griega del periodo posclásico (siglo IV a.C.).
Scopas nació en la isla griega de Paros, y trabajó en la península helénica y en las ciudades griegas de Asia menor. Los escasos testimonios sobre su vida se deben a los cronistas clásicos. Así, el geógrafo e historiador griego Pausanias relata que Sscopas llevó a cabo la reconstrucción del templo de Atenea Alea en Tegea (Arcadia), del cual se conservan fragmentos de ambos frontones, en los que se relataba la Caza del jabalí de Calidón y el Combate entre Aquiles y Telefo


Por su parte, el romano Plinio el Viejo le atribuye los relieves de una columna en el templo de Artemisa en Éfeso. Se sabe asimismo que, alrededor del 350 a.C., cuando era ya un artista consagrado, le fue encomendada a Escopas, junto con Timoteo, Briaxis y Leócares, la decoración escultórica del Mausoleo de Halicarnaso, construcción funeraria erigida en honor del rey Mausolo que fue una de las siete maravillas del mundo antiguo.

Entre las piezas escultóricas cuya paternidad se atribuye a Scopas, conservadas en copias del período helenístico, se encuentran el grupo de las Nióbides, que representa el sacrificio de las hijas de Níobe, y Meleagro y el jabalí de Calidón. Constituye una magnífica síntesis de su estilo la famosísima Ménade, una danzante que encarna el movimiento y la gracia.

Más interesado por mostrar el estado anímico que el físico, Scopas creó unas figuras agitadas, representadas en un movimiento convulso, y puso en los rostros una expresión de gran patetismo acentuada por los ojos profundamente hundidos y la boca entreabierta. En sus obras se advierte un estilo de gran originalidad, caracterizado por el trazo nervioso, la fastuosidad de los drapeados y una considerable intensidad dramática. Con este innovador tratamiento, Scopas abandona la idealización característica del clasicismo y anticipa la carga emocional propia de la escultura helenística. 


                                         https://classicgrandtour.files.wordpress.com/2012/06/mc3a9nade-de-scopas.jpg?w=291  MÉNADE

                                                           POLICLETO


(Sicione, h. 480 o 475-420 a. C.). Escultor griego. Ciudadano de Argos, localidad de gran tradición broncista en la que se forma. Su atención se centra en los problemas de la representación del cuerpo humano desnudo. Apasionado de la simetría y el equilibrio, escribió un tratado, El canon, en el que muestra su meticuloso sistema de proporciones, basado en un módulo que articula las diferentes partes del cuerpo. Su Canon de las 7 cabezas: para él es la proporción perfecta del cuerpo humano: la cabeza es la séptima parte de la longitud total del cuerpo.         




Ejemplarizó esta teoría en su Doríforo (h. 450-440 a. C.), copia en mármol del original en bronce. Representa a un joven lancero, lo que hoy sería un lanzador de jabalina, que ha quedado vencedor en un campeonato. No le preocupa la expresión ni la psicología del personaje representado, sólo la anatomía. Apoya el peso del cuerpo sobre una sola pierna que se encuentra en un plano diferente a la otra, el torso sigue el movimiento, implicando con él a la espalda y la cabeza. Mide 2,12 mt. de altura. Hay múltiples copias.

Realiza una estatua colosal y crisoelefantina de Hera, que aparece como miniatura en las monedas de Argos, un importante centro en el culto panhelénico. En el 440 a. C., en la plenitud de su carrera, se traslada a Atenas atraído por las obras de la Acrópolis dirigidas por Fidias. De esta época ateniense resaltan dos obras: Amazona para el Artemision de Éfeso y El Diadumeno (430 a. Cto., Museo Nacional de Atenas), copia romana en mármol del original en bronce. Muestra a un atleta que se ata una cinta en el pelo. Es el modelo más claro de la aplicación de su canon de las 7 cabezas. Tiene más de treinta copias, una de ellas en Madrid. El desnudo es más perfeccionista que el del Doríforo. Tiene un mayor tratamiento del cabello. Mide 1,86 mt. de altura.
Realizado en bronce, al igual que el Doríforo, solo se han conservado copias romanas en mármol.


     DORÍFORO



      DIADUMENO





FIDIAS


Fidias, en griego antiguo Φειδίας / Pheidias (Atenas, hacia 490 a. C. – Olimpia, h. 431 a. C.), además de escultor, fue pintor y arquitecto, perteneciente al primer clasicismo griego. Fidias diseñó las estatuas de la diosa Atenea en la Acrópolis de Atenas (Atenea Partenos dentro del Partenón y Atenea Promacos) y la colosal estatua sentada de Zeus en Olimpia. Las obras atenienses fueron aparentemente encargo de Pericles en 447 a. C. Es posible que Pericles usase el dinero de la Liga de Delos para pagarle, si bien esto no es seguro.


Fue el artista más famoso del mundo clásico, y el maestro que llevó la escultura a las cotas más altas de perfección y armonía. Apenas se sabe nada de su formación, si bien se cree que tenía experiencia como grabador, pintor y repujador. Vivió en la época de Pericles, gran estadista empeñado en hacer de la Acrópolis de Atenas un signo majestuoso de la grandeza de la ciudad, que se convirtió en el principal protector de Fidias, encargandoles numerosos trabajos, entre los que destacó la dirección de obras de la Acrópolis de Atenas, así como numerosas estatuas y grabados.


Fidias. Nació en Atenas, Grecia. Artista que por sus obras es considerado representante emblemático de la escultura griega. Sus trabajos más importantes y conocidos fueron realizados para formar parte del templo Partenón, cuya construcción fue ordenada por Pericles. Fidias fue el arquitecto, director de obras y decorador a cargo de este proyecto y para ello esculpió varias obras que en nuestros días aun son ejemplo de escultura helénica clásica.


Debido a los destrozos y saqueos causados por invasiones extranjeras, pocos trabajos originales del maestro se conservan hasta hoy. En el interior del Partenón creó dos estatuas gigantes cuyos originales ya no existen y en su exterior labró el mármol en forma magistral logrando la combinación perfecta de sus tallados y el estilo Jónico utilizado en las edificaciones atenienses más refinadas. De estos esculpidos con escenas históricas, religiosas y mitológicas aun se guardan fragmentos.


Fidias ejecutó sus obras en mármol, bronce y también materiales de alto valor como marfil y oro. Existen varias réplicas de sus estatuas, que otros artistas griegos de la antigüedad esculpieron para mantener vivo su magnífico legado. La escuela de escultura griega es sin duda parte fundamental del inicio y desarrollo universal de este arte. De ella nace la corriente inspiradora que llevó a otros pueblos europeos a conferir a esta plástica una importancia mayor que a otras artes, a veces incluso cercana a lo divino, y que sólo fueron logradas por escultores de máximo nivel.



lunes, 23 de octubre de 2017

EL KUROS

EL KUROS



Un kuros (plural kuroi) ( transcrito a veces erróneamente como en inglés kouros) es una estatua de un varón joven, fechada a partir del Periodo Arcaico del arte griego ( sobre 650 al 500 a. C.). Es un tipo de escultura que imperó durante los siglos VIII–VI a. C. El equivalente femenino son las korai (singular koré).

Los primeros kuroi estaban hechos de madera y no se han conservado, pero hacia el siglo VII a. C. los griegos comenzaron a tallar la piedra con herramientas de hierro y empezaron a tallar kuroi de piedra, en particular de mármol de las islas de Paros y Samos
En griego antiguo la palabra kuros significaba ‘hombre joven’ y fue usada por Homero para referirse a los soldados jóvenes. Desde el siglo V a. C. la palabra aludía específicamente a un adolescente u hombre imberbe, pero no a un niño. Los modernos historiadores del arte han usado la palabra para referirse a este tipo específico de estatua masculina desnuda desde los años 1890.

Se caracterizan por un tratamiento de la anatomía corporal, en el que zonas como el cabello o la musculatura se disponen como figuras geométricas o en torno a ejes, verticales y horizontales, que definen partes simétricas. En general, se distinguen por un tórax excesivamente abombado y un abdomen muy reducido, lo que resulta desproporcionado. La representación de la rodilla se solventa dándole forma de trapecio invertido. El cabello se geometriza y otros rasgos característicos son los ojos almendrados y labios cerrados o, a lo sumo, el labio superior levantado, intentando una sonrisa mecánica que se denomina «sonrisa arcaica».

Este tipo de escultura está pensada para ser vista de frente siguiendo el modelo egipcio y acusa el principio de simetría. Hasta la época clásica no comenzaron a realizarse esculturas para ser miradas desde cualquier punto de vista. Sin embargo, algunas de las esculturas clásicas seguían contando con esta característica ya que se esculpían para estar situadas en nichos o ábsides.

La obra se disponía siempre siguiendo determinados convencionalismos. Se situaban los brazos pegados a lo largo del cuerpo con los puños cerrados y una pierna algo adelantada aunque plantada en el suelo en un tímido intento de reflejar el movimiento.

Las figuras no aparecen mostrando sentimiento alguno, esgrimiendo únicamente la típica «sonrisa arcaica» anacrónica, que parece tener objetivos formales de reforzamiento de la boca. Esto es debido a que el objetivo de la escultura era transmitir la sensación de fortaleza y plenitud física del joven triunfador.
En la segunda mitad del siglo V a.C., un grupo excepcional de artistas transformó, bajo la dirección de Fidias, una colina rocosa en un extraordinario conjunto arquitectónico y artístico: La Acrópolis de Atenas ( la más conocida de las acrópolis griegas ). Es una meseta caliza de 270 metros de largo y 85 de ancho, situada a 156 metros sobre el nivel del mar. Su nombre significa, evidentemente, "parte alta de la ciudad". Allí fueron hallados la mayoría de Kuros.


Algunas obras importantes serían:


- Kuros de Samos: es el más grande creado en el siglo VI a.C. por un artista de Samos. En septiembre de 1980, un equipo de arqueólogos descubrió esta estatua de mármol durante una rutinaria excavación topográfica en el sagrado Camino en el Heraion. El Kouros mide casi 5,5 metros de altura y su cuerpo esta mayormente intacto. Su cabeza permaneció desaparecida hasta el otoño de 1984, cuando fue encontrado y se unió al resto del cuerpo. El Kouros se ubica actualmente en el Museo Arqueológico de Samos.

- Kuros de Aristodikos - a.C 500 - La escultura fue hallada en el año 1944, en la zona de Mesogeia,  cerca del Monte Olimpo en la prefectura de Ática, (Grecia). alt. 1,95 - mármol de Paros

- Kuros de Tenea, también llamado Apolo de Tenea, es una escultura tipo kuros que data del año 575 - 550 a. C. y que fue esculpida por algún artista de los talleres de Corinto, ciudad de la Antigua Grecia. La escultura fue hallada en el año 1846, en el antiguo cementerio de Tenea, antigua ciudad del noreste del Peloponeso, Grecia, a unos 15 kilómetros de Corinto. Mármol - 153 cm. alt.

- Kuroi Kleobis  y Biton  son los nombres de dos hermanos humanos en la mitología griega. También es el nombre dado a un par de estatuas griegas arcaicas que están ahora en el Museo Arqueológico de Delfos, en Grecia. Las estatuas datan de aproximadamente 580 a.C. y provienen de Argos en el Peloponeso, aunque se encontraron en Delfos.

- El Kuros de Anavyssos es una escultura emblemática del periodo arcaico del arte de la Antigua Grecia fue realizada en el siglo VI antes de Cristo y en la actualidad forma parte de la vasta colección del Museo Arqueológico Nacional de Atenas. La figura nos presenta a un hombre desnudo y la escala de la obra es prácticamente humana, ya que alcanza una altura de 1,95 m. Sirve de ejemplo para comprobar como desde sus inicios el arte griego se basó en el género humano, en la representación del hombre y la mujer, sobre todo en su fase de mayor apogeo y la plenitud: la juventud.



La Kore era la forma femenina de este tipo escultórico y responden a las mismas convencionalidades representativas del periodo arcaico: la forma cúbica, la rigidez, la frontalidad absoluta, el hieratismo y la sonrisa arcaica, aunque al contrario que lo que ocurría con el Kouros, la Kore aparecía vestida, con una sencilla túnica o manto, con vestidos decorados con delicados motivos, pelo con trenzado geométrico. Algunas obras destacadas serían:

- "La dama de Auxerre" (Museo del Louvre de París, c. 630-600 a. C.): Rígida, hierática, sigue la ley de la frontalidad únicamente rota por la mano. Ojos almendrados, frente saliente, pelo con tirabuzones siguiendo la moda marcada por Creta. Hombros anchos y cintura muy marcada, también de influencia cretense. Las manos y los pies son desproporcionados.

"La Hera de Samos" (Museo del Louvre de París, c. 575-550 a. C.) Estatua procedente de Samos dedicada por Ceramies. Más evolucionada que la anterior, apareció sin cabeza y su peplo está más trabajado.

“La Koré del Peplo" (Museo de la Acrópolis de Atenas, 530-520 a. C.) Como la mayoría de las Koré aparece oferente. Trabajo evolucionado del cabello, un brazo va paralelo al cuerpo y con el otro extiende la ofrenda.






LA ESCULTRA ROMANA. EL RETRATO Y EL RELIEVE HISTÓRICO 1) Caracteres generales. Las  influencias del arte romano  son:  - Las cu...